Buscar
  • Arturo Alba

Cuando encuentras tu Propósito


Todos los proyectos comienzan por un sueño.



En abril del año 2013, junto a Rodrigo León, soñamos con AKLOE.


Rodrigo y yo, nos conocíamos desde hacía tiempo. Somos amigos, nuestras familias e hijos también lo son. Fuimos de las familias pioneras que en los años ’90 llegaron a vivir a Pirque, de eso hace ya, 30 años.



Pirque, pese a su cercanía con Santiago, ha tenido siempre este sabor a campo, de gente simple y cordial, de vecinos que se conocen, se saludan con afecto y se apoyan, imágenes de viñedos y cordillera, de casas con mascotas por doquier, con una población en crecimiento y orgullosa de sus raíces rurales.


Desde aquí pensábamos, no sólo en los motivos que nos habían llevado a vivir a Pirque, sino que podíamos ver desde la distancia, desde esta vida más pausada, las necesidades que evidenciaban organizaciones y empresas, lugares por los que habíamos transitado.


Comenzábamos a encontrar afinidad entre nuestras motivaciones de vida, como individuos, como familia, como parte de un colectivo, lo que fue fundamental para cimentar el Propósito de lo que crearíamos.


Nuestra experiencia en el mundo ejecutivo y académico nos hizo ver la oportunidad de apoyar a muchas organizaciones medianas y grandes, en su desarrollo y en el transitar de este camino sinuoso que representa el moverse en entornos inciertos y, por sobre todo, generando valor.


Nos preguntábamos cómo aportar en estos procesos; cómo recoger los aprendizajes de haber trabajado en posiciones Directivas y Ejecutivas en diversas industrias, en empresas nacionales e internacionales, en múltiples procesos de transformación y proyectos estratégicos; cómo desde esta mirada, establecer una diferenciación, enseñándoles a aprender.


El Propósito fundacional había cobrado forma:


Transformar organizaciones y empresas para que generen valor de forma sostenible y enseñando a aprender, co creando cambios significativos, instalando nuevos paradigmas, desarrollando conocimientos, nuevas prácticas y formas de generar valor lo que, sigue siendo nuestra razón de ser.



Empezamos a conversar sobre los valores que nos representarían y cómo conectarlos con el nombre de la consultora, cómo transmitir todo aquello que queríamos en un solo nombre, cómo darle visibilidad a nuestra Marca.




Pensamos primero, en lo importante de conectarse con las raíces.


Un árbol fuerte que da buena cosecha, tiene buenas raíces que capturan el agua y los nutrientes para generar frutos en abundancia y de calidad.



En las organizaciones actuales, sus raíces, estas capacidades que no se ven pero que son vitales, son los activos intangibles que, hoy representan hasta el 80% de las fuentes de valor. Estos activos o capitales intangibles incluyen la estrategia, innovación, investigación y desarrollo, cultura, capital humano y conocimiento relaciones con clientes y aliados, marca, diseño, patentes y derechos, entre otros.



Comenzábamos así con la creación del nombre, queríamos hiciese referencia al concepto de raíces. Buscábamos recuperar vocablos antiguos, de valor conceptual significativo y finalmente, lo conectamos con uno de nuestros pueblos originarios, los Rapanui, dándole además, ese sentido de integración, diversidad y una fuerte identidad propia. La pregunta que surgió fue, cómo se dirá raíz en Rapanui? Google, para que te tenemos… uno… dos… tres… se dice AKA.



Nuestra AKA nos vincularía, como pilar de valores:

  • Compromiso

  • Cercanía

  • Aprendizaje

  • Pro actividad


Pensamos también en una segunda dimensión significativa y diferenciadora que genera la transformación: la capacidad de adaptarse. Pero no cualquier adaptación, sino, ese proceso de cambio que permite el surgimiento de nuevas capacidades y formas de generar valor.


Para expresar la evolución en el nombre de la empresa y en nuestra Marca, seguimos la misma línea argumental, buscamos alguna especie que hubiese sido capaz de adaptarse, diversificarse y generar nuevas fuentes de valor. Rodrigo comentó sobre el ALOE vera, una planta capaz de sobrevivir a la adversidad del entorno. Espectacular e interesante, una suculenta que con las condiciones adecuadas nos permite un variado número de productos de gran beneficio.



Esta es una adaptación con generación de valor sostenible.


AKA y ALOE, permitieron dar forma a la palabra AKLOE. Sin pensarlo un minuto, maravillados con nuestra capacidad creativa, registramos el nombre como marca de consultoría, el registro en internet AKLOE.cl y AKLOE.com.

Ya teníamos el nombre de nuestro emprendimiento que contenía dos atributos centrales, de la transformación de una organización:


Generación de valor sostenible, a través de los activos intangibles y los procesos de adaptación.



Nuestro logotipo incluyó el perfil estilizado del ALOE, que con sus raíces AKA y hojas de color abraza el nombre que le dio forma, como un símbolo de nuestro compromiso e integración de la diversidad.



El 23 de abril del año 2013 constituimos AKLOE. Estábamos listos para comenzar a llevar a cabo nuestro Propósito.


De esta historia han pasado 6 años años, hemos trabajado con más de 40 empresas en Chile, Perú, Bolivia, Ecuador, Colombia, Estados Unidos, de diferentes sectores económicos como Financiero y Banca, Retail, Telecomunicaciones, Tecnologías de Información, Energía, Minería, Agro- Industria, Logística, Gobierno y Empresas Públicas, entre otras.


Hoy con más fuerza que nunca, nos moviliza el Propósito de AKLOE, su nombre representa la Transformación que co-creamos con nuestros clientes, que integra la construcción de bases profundas, que es capaz de nutrir y sostener una adaptación que genera nuevas fuentes de valor.


AKLOE, ha crecido incorporando nuevos socios, consultores, un ecosistema de especialistas y asociados que, nos han permitido internacionalizar nuestra oferta y seguir expandiendo nuestros servicios a diversas industrias.


Seguiremos desarrollando nuestras raíces, invirtiendo en nuestro equipo y capacidades para adaptarnos a las necesidades de nuestros clientes.


“Todos los seres vivos contienen una pizca de locura que los mueve de formas extrañas, a veces inexplicables. Esta locura puede ser salvadora; es parte integrante de la capacidad de adaptación. Sin ella, ninguna especie sobreviviría”. 

Yann Martel, Vida de Pi.

0 vistas

Alonso de Córdova 5870, of. 1112

Metro Manquehue

Las Condes, Santiago, Chile

Fono: +562 2993 2733

  • Icono social de YouTube
  • Icono social Twitter
  • Icono social LinkedIn